Princesa de la Primavera
Ha pasado más de un año pero, pese a todo lo sucedido, todavia me gusta mucho este poema. Me gustaban mucho más en ese tiempo de todos modos.
Creo que es lo poco que me va quedando.

Princesa de la Primavera
Te trajo aquí el don de la dulzura
En carrozas de terciopelo perfumado
Tiradas por brisas, secando las lágrimas del frío,
Días antes de la celebración de tu estación
Tu temporal levantó las hojas
Del otoño que embriaga mi vida
Te llevaste la tormentosa desidia circundante
Me mostraste la razón de ser en el mundo
Las aves florecen y los brotes cantan
El sol ilumina tus cabellos, busca tus ojos
Son los honores rendidos por tu venida
Cortesía exaltada sobre el crepúsculo del día
A nadie te pareces ahora,
Justo en el momento en el que decidí amarte
Mantenme vivo en tu suspiro
Para traerte los anhelos guardados en tu esencia
Y es que desde un día como este, vida mía
Te posas en las desnudas ramas de mi cabeza
Y con ello acuden picaflores para maravillarse
De los brotes emanados de mi desastrado corazón
Es así, como mi regalo consiste
Tan gustosa y delicada tarea
De alabar todo lo que la naturaleza te trajo en obsequio
Las hojas reaparecen como mi sonrisa al verte
El llanto se evapora condenando con felicidad al porvenir
Creo que es lo poco que me va quedando.

Princesa de la Primavera
Te trajo aquí el don de la dulzura
En carrozas de terciopelo perfumado
Tiradas por brisas, secando las lágrimas del frío,
Días antes de la celebración de tu estación
Tu temporal levantó las hojas
Del otoño que embriaga mi vida
Te llevaste la tormentosa desidia circundante
Me mostraste la razón de ser en el mundo
Las aves florecen y los brotes cantan
El sol ilumina tus cabellos, busca tus ojos
Son los honores rendidos por tu venida
Cortesía exaltada sobre el crepúsculo del día
A nadie te pareces ahora,
Justo en el momento en el que decidí amarte
Mantenme vivo en tu suspiro
Para traerte los anhelos guardados en tu esencia
Y es que desde un día como este, vida mía
Te posas en las desnudas ramas de mi cabeza
Y con ello acuden picaflores para maravillarse
De los brotes emanados de mi desastrado corazón
Es así, como mi regalo consiste
Tan gustosa y delicada tarea
De alabar todo lo que la naturaleza te trajo en obsequio
Las hojas reaparecen como mi sonrisa al verte
El llanto se evapora condenando con felicidad al porvenir

